Buscando la luz
Reflexiones creyentes


Inicio
Enviar artículo

Acerca de
Suscríbete al blog

Categorías
General [4] Sindicar categoría
Comentarios al Evangelio [747] Sindicar categoría
Reflexiones creyentes [42] Sindicar categoría
Testimonios [6] Sindicar categoría
Textos [8] Sindicar categoría

Archivos
Mayo 2010 [5]
Abril 2010 [5]
Marzo 2010 [7]
Febrero 2010 [6]
Enero 2010 [16]
Diciembre 2009 [22]
Noviembre 2009 [19]
Octubre 2009 [19]
Septiembre 2009 [6]
Agosto 2009 [8]
Julio 2009 [4]
Junio 2009 [15]
Mayo 2009 [20]
Abril 2009 [25]
Marzo 2009 [24]
Febrero 2009 [22]
Enero 2009 [24]
Diciembre 2008 [27]
Noviembre 2008 [24]
Octubre 2008 [26]
Septiembre 2008 [17]
Agosto 2008 [24]
Julio 2008 [23]
Junio 2008 [30]
Mayo 2008 [30]
Abril 2008 [30]
Marzo 2008 [31]
Febrero 2008 [29]
Enero 2008 [31]
Diciembre 2007 [31]
Noviembre 2007 [29]
Octubre 2007 [31]
Septiembre 2007 [25]
Agosto 2007 [20]
Julio 2007 [30]
Junio 2007 [31]
Mayo 2007 [29]
Abril 2007 [12]

Sindicación (RSS)
Artículos
Comentarios

 


4 de Julio, 2008


Misericordia quiero, no sacrificio

 (Mt 9,9-13):  En aquel tiempo, al pasar vio Jesús a un hombre llamado Mateo, sentado en el despacho de impuestos, y le dice: «Sígueme». Él se levantó y le siguió. Y sucedió que estando Él a la mesa en casa de Mateo, vinieron muchos publicanos y pecadores, y estaban a la mesa con Jesús y sus discípulos. Al verlo los fariseos decían a los discípulos: «¿Por qué come vuestro maestro con los publicanos y pecadores?». Mas Él, al oírlo, dijo: «No necesitan médico los que están fuertes, sino los que están mal. Id, pues, a aprender qué significa aquello de: ‘Misericordia quiero, que no sacrificio’. Porque no he venido a llamar a justos, sino a pecadores».

No es Mateo quien se acerca y da el primer paso expresando un cambio. Es Jesús quien se acerca y ofrece su amistad. Acto seguido comparte su misma mesa, como señal de que ha entrado en su grupo de íntimos amigos. Hay gente que no entiende esta manera de proceder. Lo explica con una sola frase y muy gráfica: el médico no está para los sanos sino para los enfermos.

 

Amor gratuito, incondicional el que nos viene del Maestro. Respuesta nuestra de compartir lo que tenemos, y de gratitud para Aquel que ha salido a nuestro encuentro, buscándonos, precisamente porque lo necesitamos. Actitud igual nuestra hacia los que nos rodean: apertura total a todos, especialmente a los más necesitados de nuestro afecto, entrega, dedicación. A los que están más apurados.

 

Y es que Jesús usa siempre la misericordia, no la condena. Misericordia quiero, no sacrificio, explica al final del texto. Y es que en la vida de cada día ser nosotros indulgentes con nosotros mismos, y exigentes con los demás no casaría con estas ideas evangélicas. Somos dados al juicio fácil, a la discriminación, a ponernos a nosotros mismos como criterio. Y el único criterio correcto ya sabemos cual es : el amor.

Por María Consuelo Mas y Armando Quintana - 4 de Julio, 2008, 13:35, Categoría: Comentarios al Evangelio
Enlace Permanente | Comentarios 1 | Referencias (0)




<<   Julio 2008  >>
LMMiJVSD
  1 2 3 4 5 6
7 8 9 10 11 12 13
14 15 16 17 18 19 20
21 22 23 24 25 26 27
28 29 30 31    

Enlaces
eGrupos
ZoomBlog

Otros blogs
Para ser diferentes
Pequeñas semillitas
Restauración de lo alto
Testigos del Evangelio

 

Blog alojado en ZoomBlog.com