Buscando la luz
Reflexiones creyentes


Inicio
Enviar artículo

Acerca de
Suscríbete al blog

Categorías
General [4] Sindicar categoría
Comentarios al Evangelio [747] Sindicar categoría
Reflexiones creyentes [42] Sindicar categoría
Testimonios [6] Sindicar categoría
Textos [8] Sindicar categoría

Archivos
Mayo 2010 [5]
Abril 2010 [5]
Marzo 2010 [7]
Febrero 2010 [6]
Enero 2010 [16]
Diciembre 2009 [22]
Noviembre 2009 [19]
Octubre 2009 [19]
Septiembre 2009 [6]
Agosto 2009 [8]
Julio 2009 [4]
Junio 2009 [15]
Mayo 2009 [20]
Abril 2009 [25]
Marzo 2009 [24]
Febrero 2009 [22]
Enero 2009 [24]
Diciembre 2008 [27]
Noviembre 2008 [24]
Octubre 2008 [26]
Septiembre 2008 [17]
Agosto 2008 [24]
Julio 2008 [23]
Junio 2008 [30]
Mayo 2008 [30]
Abril 2008 [30]
Marzo 2008 [31]
Febrero 2008 [29]
Enero 2008 [31]
Diciembre 2007 [31]
Noviembre 2007 [29]
Octubre 2007 [31]
Septiembre 2007 [25]
Agosto 2007 [20]
Julio 2007 [30]
Junio 2007 [31]
Mayo 2007 [29]
Abril 2007 [12]

Sindicación (RSS)
Artículos
Comentarios

 


Seguimos siendo sus testigos

(Jn 1,19-28):  Éste fue el testimonio de Juan, cuando los judíos enviaron adonde estaba él desde Jerusalén sacerdotes y levitas a preguntarle: «¿Quién eres tú?». El confesó, y no negó; confesó: «Yo no soy el Cristo». Y le preguntaron: «¿Qué, pues? ¿Eres tú Elías?». El dijo: «No lo soy». «¿Eres tú el profeta?». Respondió: «No». Entonces le dijeron: «¿Quién eres, pues, para que demos respuesta a los que nos han enviado? ¿Qué dices de ti mismo?». Dijo él: «Yo soy voz del que clama en el desierto: Rectificad el camino del Señor, como dijo el profeta Isaías».

Los enviados eran fariseos. Y le preguntaron: «¿Por qué, pues, bautizas, si no eres tú el Cristo ni Elías ni el profeta?». Juan les respondió: «Yo bautizo con agua, pero en medio de vosotros está uno a quien no conocéis, que viene detrás de mí, a quien yo no soy digno de desatarle la correa de su sandalia». Esto ocurrió en Betania, al otro lado del Jordán, donde estaba Juan bautizando.

Con la verdad por delante. “Yo no soy el Cristo, solo la voz que clama en el desierto” preparando su camino. Es lo que intentaba Juan: que descubriéramos a uno que estaba – que está- en medio de nosotros. La misión de Juan sigue, pues, siendo actual. La realizan otros para nosotros, la realizamos nosotros para otros. Seguimos siendo sus testigos, pues hay algo que no debemos olvidar y es que “una imagen vale más que mil palabras”. Nuestra imagen, nuestras acciones, nuestros comportamientos hacen hoy en el mundo el papel que en otro momento realizó el Bautista. Sin hacernos los gallitos, sin pensar que estamos haciendo el no va más. No somos el Cristo, somos la voz que clama en el desierto. Es una invitación permanente la que en este sentido nos hace el Evangelio: Ser sus testigos. Y al comienzo de un año nos recuerda nuestra tarea en los días cuyas páginas nos quedan por llenar. Testigos del Evangelio.

 

 

“Evangelio como sinónimo de buena noticia, nosotros los creyentes somos testigos de Aquel que es para nosotros Buena Noticia, que sigue actuando y de su Espíritu que mueve a: tantas personas comprometidas con los pobres, a padres entregados a sus hijos, a hijos entregados a sus padres mayores, a profesionales que buscan en el ejercicio de su profesión algo más que un sueldo, a tantas personas que hacen de su vida un ejercicio de descentramiento poniendo al otro en el centro de su vida.” (Francisco Zamora). En esta línea seguiremos este nuevo año, recordando aquello de Teresa de Calcuta: “El bien que hagas hoy, puede ser olvidado mañana… Aún así, haz el bien. Da al mundo lo mejor de ti, aunque eso pueda nunca ser suficiente”

 

Por María Consuelo Mas y Armando Quintana - 2 de Enero, 2008, 10:21, Categoría: Comentarios al Evangelio
Enlace Permanente | Referencias (0)




<<   Enero 2008  >>
LMMiJVSD
  1 2 3 4 5 6
7 8 9 10 11 12 13
14 15 16 17 18 19 20
21 22 23 24 25 26 27
28 29 30 31    

Enlaces
eGrupos
ZoomBlog

Otros blogs
Para ser diferentes
Pequeñas semillitas
Restauración de lo alto
Testigos del Evangelio

 

Blog alojado en ZoomBlog.com