Buscando la luz
Reflexiones creyentes


Inicio
Enviar artículo

Acerca de
Suscríbete al blog

Categorías
General [4] Sindicar categoría
Comentarios al Evangelio [747] Sindicar categoría
Reflexiones creyentes [42] Sindicar categoría
Testimonios [6] Sindicar categoría
Textos [8] Sindicar categoría

Archivos
Mayo 2010 [5]
Abril 2010 [5]
Marzo 2010 [7]
Febrero 2010 [6]
Enero 2010 [16]
Diciembre 2009 [22]
Noviembre 2009 [19]
Octubre 2009 [19]
Septiembre 2009 [6]
Agosto 2009 [8]
Julio 2009 [4]
Junio 2009 [15]
Mayo 2009 [20]
Abril 2009 [25]
Marzo 2009 [24]
Febrero 2009 [22]
Enero 2009 [24]
Diciembre 2008 [27]
Noviembre 2008 [24]
Octubre 2008 [26]
Septiembre 2008 [17]
Agosto 2008 [24]
Julio 2008 [23]
Junio 2008 [30]
Mayo 2008 [30]
Abril 2008 [30]
Marzo 2008 [31]
Febrero 2008 [29]
Enero 2008 [31]
Diciembre 2007 [31]
Noviembre 2007 [29]
Octubre 2007 [31]
Septiembre 2007 [25]
Agosto 2007 [20]
Julio 2007 [30]
Junio 2007 [31]
Mayo 2007 [29]
Abril 2007 [12]

Sindicación (RSS)
Artículos
Comentarios

 


Aprender de los niños

(Lc 2,41-51):   Los padres de Jesús iban todos los años a Jerusalén a la fiesta de la Pascua. Cuando tuvo doce años, subieron ellos como de costumbre a la fiesta y, al volverse, pasados los días, el niño Jesús se quedó en Jerusalén, sin saberlo sus padres. Pero creyendo que estaría en la caravana, hicieron un día de camino, y le buscaban entre los parientes y conocidos; pero al no encontrarle, se volvieron a Jerusalén en su busca.

Y sucedió que, al cabo de tres días, le encontraron en el Templo sentado en medio de los maestros, escuchándoles y preguntándoles; todos los que le oían, estaban estupefactos por su inteligencia y sus respuestas. Cuando le vieron, quedaron sorprendidos, y su madre le dijo: «Hijo, ¿por qué nos has hecho esto? Mira, tu padre y yo, angustiados, te andábamos buscando». Él les dijo: «Y ¿por qué me buscabais? ¿No sabíais que yo debía estar en la casa de mi Padre?». Pero ellos no comprendieron la respuesta que les dio. Bajó con ellos y vino a Nazaret, y vivía sujeto a ellos. Su madre conservaba cuidadosamente todas las cosas en su corazón.

 

 

Una escena similar a la que puede ocurrir en cualquier familia. El niño que se pierde, los padres que, a la desesperada, andan buscándole. Se ha ido sin permiso paterno. Cuando lo encuentran, a su manera, le sueltan la reprimenda familiar normal en estos casos. Los padres andaban angustiados.

 

Pero no es un hijo cualquiera. Es Jesús de Nazaret, el Mesías, y de pequeño se atreve a dar lecciones a los mayores. De todas formas, casi siempre los pequeños son así, tienen una forma de pensar, de sentir y de actuar ajena al resentimiento, al rencor, a los enfados largos y duraderos, con capacidad para olvidar, para jugar con todos, para no hacer distinciones, para olvidarse rápidamente del fallo de sus amigos y volver de nuevo al juego compartido. Por ellos habla la inocencia, y dicen verdades como a puños.

 

En el caso de Jesús otras enseñanzas e historias juegan hoy un papel especial que son las cosas de su Padre. En el caso de nuestros niños sigue siempre jugando la voz de Dios que habla por los más pequeños y nosotros no lo escuchamos. Es más, que, en contra de los intereses generales, normales y comunes, a veces les enseñamos con nuestro mal ejemplo actitudes contrarias a la verdad del Evangelio, que es la fraternidad. Aprendamos hoy de los niños. Y también aprendamos de las buenas madres que “saben guardar en su corazón” de forma cuidadosa todo lo que van aprendiendo de la vida, como hacía María y nos relata el texto de este día.

 

 

Por María Consuelo Mas y Armando Quintana - 16 de Junio, 2007, 12:31, Categoría: Comentarios al Evangelio
Enlace Permanente | Referencias (0)




<<   Junio 2007  >>
LMMiJVSD
        1 2 3
4 5 6 7 8 9 10
11 12 13 14 15 16 17
18 19 20 21 22 23 24
25 26 27 28 29 30  

Enlaces
eGrupos
ZoomBlog

Otros blogs
Para ser diferentes
Pequeñas semillitas
Restauración de lo alto
Testigos del Evangelio

 

Blog alojado en ZoomBlog.com